lunes, febrero 21

POMPEII

"Se hará piedra la carne
y tendrá tu perfume...
Y preguntaré:
¿Qué habrá quedado tras la lava
entre el pliegue de tus ropas?
Si habrás gritado hasta encontrarme
andando en la corriente turbia...
Si me habrás visto...
¿Qué dirán los cuerpos 
duros y enmudecidos
bajo los rasgos inmóviles?
¿Qué dirán en su forma?
Forma noble, romántica y perpetua.
Forma ausente en el oído humano y móvil.
Forma de encenderse una vez pulverizados.
Forma de encontrarse a pesar de la condena
de morir desencontrados".

*Fragmento perteneciente a la novela La Tercera Fuerza (2010)


martes, febrero 15

Del amor y otros instrumentos

“Septiembre… un lindo mes para el amor, digo yo. Mara y yo nos conocimos en septiembre. El calor se arriesga, se avecina entre sus días, pero eso no implica la estación del verano conciliada; por lo tanto ¿merece acaso el prejuicio nuestro amor que acuse por ser del calor ser de una temporada? Septiembre siempre me dejó esa duda sobre los amores que comienzan.”
 *fragmento perteneciente al capítulo 5 de La Tercera Fuerza (2010)




Casi a veinticuatro horas del día de los enamorados todavía el aire conserva un gusto dulzón. No vamos a debatir sobre los fines comerciales de la celebración, definitivamente no vamos a hacerlo. Tal vez sí, sobre la infinidad de cosas que de amor se han caratulado.
Si existe algo sumamente productivo y eficiente es el amor. El amor ha sido útil y aún es útil para todo. Sirvió como arma, sirvió como alegato al sometimiento, sirvió para sumir a los pueblos a los íconos establecidos en cada faceta de historia: por el amor a tu Dios, por el amor a tu rey, por el amor a…
Ayer y hoy, el amor instruye, alimenta y también desabastece; de tanto en tanto, se encuentra algún fracasado de esos que el amor ha dejado, hundido en desolación y nostalgias.
El amor sirve de excusa, de pasatiempo, de escape, de pasión, de travesía… El amor de pocos años sirve a veces para conformismo. El amor de muchos años resulta a veces un derroche.
O lo que parece amor acaso…
Tal vez ayudaría más, como para esclarecer las cosas, ver al amor como instrumento. Si citamos un ejemplo: una birome. Una birome es un instrumento, no es buena o mala, no se cree o se refuta. La birome es un instrumento, las hay de diversos tipos, tamaños, colores… Como tal, si se me antoja, puedo utilizarla para escribir. Puedo escribir con ella un bellísimo poema que hable sobre todas las gracias de la vida, sobre todos los recovecos magníficos de este mundo, puedo crear con ella un universo de palabras y millones de imágenes mentales sumamente inspiradoras. Puedo hacer semejante obra de arte con esa birome. Porque sí, la birome es un instrumento y, como instrumento, es lo que el hombre hace con ella.
Llegado este punto, si estamos de acuerdo (y sólo si lo estamos), podemos comprender bajo la misma lógica lo siguiente: la birome es un instrumento a merced de quien la toma, por lo tanto, de la misma manera puede un hombre agarrar esa birome con la que yo anteriormente he escrito y clavarla sin temblor ni sutileza en el cuello de alguno. 

lunes, febrero 7

De borrón y cuenta nueva...

Sobre Dedespedidas

"-Sí recuerdo la última vez que la vi. Hubiese dado más que un cigarrillo y un café por quedarme esa tarde con ella. Inmovilizados en la esquina, tomando distancia, ella miraba su reloj mientras yo fusilaba con los ojos el semáforo peatonal, deliberando ilusoriamente si conseguiría detenerlo en la luz roja para quedarme con ella al menos un minuto más. El ruido de su taco contra el suelo me hablaba de su impaciencia y de mi desesperación. ¿Otro café? Habría sido una propuesta inoportuna. Iríamos en sentido oblicuo. Su luz verde era mi roja. Ella se fue y yo giré hacia la otra esquina. No disfruté la despedida pero grata en algo fue la sensación de no querer dejarla ir. 
Y contarlo basta... ¿lo ve? Aunque no regrese desesperado a buscar mi cigarrillo en el piso e intente revivirlo, aunque sólo lo piense mientras continúo acá sentado a sus espaldas puedo escuchar el tempo que marcaba su taco contra el suelo, la discordancia de mi balada y su mutismo penitente, puedo sentir otra vez el humo consumiendo mis pulmones.
-¿Qué es lo que sugiere? 
-Nada, sólo estoy conjeturando... Pero ¿no le parece que a veces revivir las cosas cotidianas de los que fueron mágicos momentos puede contagiar un poco de esa magia a lo más remoto de este día?" 
*fragmento perteneciente al capítulo 12 de La Tercera Fuerza (2010)

Un tramo largo de despedidas… “Adioses” habitualmente difíciles.
Sin embargo, tal vez más por sabios que por optimistas, podríamos considerar:
¡qué alivio que existan despedidas! Qué alivio que las cosas cambien y pasen y se transformen...  Si el caso es que, a salvo y acumulado, todo nuestro pasado no podría coexistir en nuestro presente.
En cierta forma, para nada apocalíptica, hemos nacido capacitados para aprender a dejar ir. Digo, tal vez el auge de vivir… se trate en gran parte de despedidas.






miércoles, febrero 2

¿Por Qué Escribimos Sobre El Amor? Autora de La Tercera Fuerza

Cecilia Incola. Autora.
Nació en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Es escritora de prosa poética, cuentos cortos, teatro y novela.

"¿Resulta reiterativo escribir sobre el amor? Tratar de racionalizar algo en esencia abstracto ¿es desafío, interpretación, salvajismo o necedad? Somos tal vez insensatos o antagonistas o rebeldes o ilusos o quijotescos. Sin embargo, analizarlo en extremo le quitaría sentido porque hablando de amor... ¿quién se basa en teorías? Escribimos por experiencias, escribimos por impulso, escribimos por placer." 
*fragmento del prólogo de La Tercera Fuerza (2010)