-¿Quién no se enamoraría en esa situación? -dijo el taxista-. Nadie podría evitar el irresponsable acto de enamorarse en tales circunstancias sea cual fuera la persona de compañía, sea quien fuera la persona que estuviera junto a uno de frente a ese cielo. El asunto fue que era ella y no otra y yo de ella ya estaba enamorado".
La Tercera Fuerza, Cecilia Íncola.
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